Si, es cierto. Han pasado muchas cosas y no he dicho nada (no por indiferencia, por descontando). Mucho me temo que la dedicación que he debido prestarle a mi nuevo trabajo ha marcado el ritmo del resto de actividades.
No he escrito nada sobre las elecciones (a pesar de haberme pasado un domingo entero en una mesa electoral), pero ya lo comento ahora: VICTORIA. No suelo ser especialmente eufórico en lo que a celebraciones se refiere (por lo menos en estos temas), pero es que he disfrutado y me he alegrado por partida doble: he visto como el socialismo se consolidaba rotundamente y arrasaba en Catalunya y en gran parte de España (incluso en territorios tales como Euskadi!!) y he visto como una mayoría decía no a una línea política (si se puede calificar de tal modo) que se ocupó más de contrariar y crispar que de construir. No todo son alegrías: es evidente que hay una parte de la población que se mantiene en sus trece... Lo preocupante es la radicalización de su mensaje, con un discurso cada vez más duro.
Otras fuerzas, tales como IU e Iniciativa (etc.), o ERC, directamente se despedazaron; algunos comentaron que todo se debe a una marginación mediática... En fin, todo menos la autocrítica. Curiosamente, al margen de que el PSC arrasara en Catalunya, CiU salió del paso con un buen resultado (y digo "curiosamente" porque jugaban en el mismo campo que otros que achacan su caída en picado a factores externos).
Dentro de poco tocará escribir de los pactos (¿?) postelecciones. A ver qué tal...
Pues sí, he cambiado de trabajo: ahora estoy en el sector financiero (muy interesante). A ver si descubro lo que vale un café.
No he escrito nada sobre las elecciones (a pesar de haberme pasado un domingo entero en una mesa electoral), pero ya lo comento ahora: VICTORIA. No suelo ser especialmente eufórico en lo que a celebraciones se refiere (por lo menos en estos temas), pero es que he disfrutado y me he alegrado por partida doble: he visto como el socialismo se consolidaba rotundamente y arrasaba en Catalunya y en gran parte de España (incluso en territorios tales como Euskadi!!) y he visto como una mayoría decía no a una línea política (si se puede calificar de tal modo) que se ocupó más de contrariar y crispar que de construir. No todo son alegrías: es evidente que hay una parte de la población que se mantiene en sus trece... Lo preocupante es la radicalización de su mensaje, con un discurso cada vez más duro.
Otras fuerzas, tales como IU e Iniciativa (etc.), o ERC, directamente se despedazaron; algunos comentaron que todo se debe a una marginación mediática... En fin, todo menos la autocrítica. Curiosamente, al margen de que el PSC arrasara en Catalunya, CiU salió del paso con un buen resultado (y digo "curiosamente" porque jugaban en el mismo campo que otros que achacan su caída en picado a factores externos).
Dentro de poco tocará escribir de los pactos (¿?) postelecciones. A ver qué tal...
Pues sí, he cambiado de trabajo: ahora estoy en el sector financiero (muy interesante). A ver si descubro lo que vale un café.
Alejandro Serrano S.


